Kanasawa en El perfil de Shimamoto
Te presento los días luminosos
Los días luminosos son tú sonriendo. Tú abrazando. Tú con ganas, riendo, cantando (siempre cantabas). Los días luminosos son las veces que nos veíamos en Kanasawa o Nagoya, casi de contrabando. ...leer completo
A un mes de Shimamoto
Nunca recuerdo lo que sueño. Esto viene al caso porque me fascinaría saber qué soñé el día que me dijiste que no, y dormimos —dormimos— juntos. Fue en Kanasawa y la habitación del ...leer completo
Las piernas de Shimamoto I
Las piernas no son lo que sonlas piernas son lo que esconden Son el secretoabajodel secreto Jorge Daniel Salas Mier Cada curva de tus piernas debería tener un nombre, ...leer completo
Las múltiples Shimamoto
PRIMERA CIUDAD Quiero vivir ahí, contigo. En esa ciudad los habitantes no abren los ojos. Así que se identifican con manos, caricias, con besos. Los amantes juegan a no ...leer completo
El ángulo desde el que se vea
Tu cadera envuelta en la sábana Ése es el poemaleer completo
La primera vez de Kanasawa
Pocas veces tu piel sentirá tanto cariño. Yo era conciente hasta el deslumbramiento de lo inaudito —de lo milagroso— de tu suave humedad abrazándome, y tu cuerpo era un laberinto tibio ...leer completo
El inicio del relato de Shimamoto, que comienza por el final
Quedó reducida al poema más hermoso que me ha sido dado deletrear. La historia que construimos con Shimamoto se ahogó de silencio: tras ella, todas las palabras que vinieron suenan a elegía. ...leer completo



