Querría tomarte de nuevo e incendiarme
Cada centímetro que avanzaba bajo tu ropa era un huracán más; un nuevo río, una tundra ignota, un relámpago. Nadie ha ido tan lejos como yo en esas esas noches. ¿Qué importancia tienen las galaxias o los neutrinos si sus descubridores no han tocado tu piel? Shimamoto. en ti era posible tal cosa como la nieve tibia. Como desiertos floridos. Yo tenía claro que era un regalo tuyo y del destino y mío y de la valentía y del fuego nuestro que me dejaras avanzar cada centímetro en tu piel. Era la sensación de vivir un terremoto, e ir caminando en busca del epicentro. De correr en potra de nácar hacia el abismo. El pasmo ante el absoluto. Querría tomarte de nuevo e incendiarme. Si alguna vez huvo sentido la frase 'el sentido de la vida', fue en tu piel. Tu piel, Ultima Tule, oceáno donde naufragó este Ulises, con la sonrisa en los labios.



