Me comerás entonces dulcemente
Calculo: aún me faltan miles de poemas que darte. Mareas, torbellinos, miríadas de versos, de fragmentos de belleza que ofrendarte. Quién sabe si alcance a encontrar el poema que exactamente te persuada de la hipérbole que significas para mí. O, tal vez, todavía falten tres o cuatro palabras que, desperdigadas en el oceáno de letras, reunidas, decantadas, canten la sinfonía que busco componerte, por entregas. Ti voglio bene e molto, se llama. Es un allegro fortissimo.
AUSENCIA DE AMOR
Cómo será pregunto.
Cómo será tocarte a mi costado.
Ando de loco por el aire
que ando que no ando.
Cómo será acostarme
en tu país de pechos tan lejano.
Ando de pobrecristo a tu recuerdo
clavado, reclavado.
Será ya como sea.
Tal vez me estalle el cuerpo todo lo que he esperado.
Me comerás entonces dulcemente
pedazo por pedazo.
Seré lo que debiera.
Tu pie. Tu mano.
Juan Gelman



