El mar, el mar y tú, plural espejo
El agua te define: vital, esquiva, inabarcable. El mar te define: humedad esencial, nudo de la existencia, nido del hombre. Inconmensurable, incognosible, la mejor manera de definirte es apelando a lo que de ti se ignora, inescrutable. Presencia honda, claridad cambiante, franqueza poblada de ahogos y naufragios. Los huracanes palpitan en tus abismos; los vendavales internos apenas y se muestran a los que logran sumergirse en tu aparente calma. Tienes la densa trasparencia de la sal.
El mar, el mar y tú, plural espejo,
el mar de torso perezoso y lento
nadando por el mar, del mar sediento:
el mar que muere y nace en un reflejo.
El mar y tú, su mar, el mar espejo:
roca que escala el mar con paso lento,
pilar de sal que abate el mar sediento,
sed y vaivén y apenas un reflejo.
De la suma de instantes en que creces,
del círculo de imágenes del año,
retengo un mes de espumas y de peces,
y bajo cielos líquidos de estaño
tu cuerpo que en la luz abre bahías
al oscuro oleaje de los días.
Octavio Paz



