Esto es lo que fuimos
Este es el primer poema mío que te pongo aquí. Eso de decir "mío", claro, es sólo por mencionar la autoría, pero tú, Shimamoto, eres la propietaria de todas las palabras. Y los poemas de otros que te he dado, caray, también son tuyos.
Este texto no lo conoces. No sé cuándo lo vayas a conocer. Quiero darte esta bitácora, de regalo, en algún momento de la vida. En tu cumpleaños, tal vez. El 4 de enero (Sí me acuerdo, ¿viste?)
Cuando lo escribí estaba triste, difuso. Ahora te pienso más seguido.
Esto es lo que fuimos:
Un hombre avasallado por la belleza
Una mujer desolada
sin tiempo de barbechar los abrojos
con la sonrisa a penas, a penas el pasado y el futuro
Un hombre horadado de sí
que se arrancó de los años -de la costumbre de los años
y despertó como bosque en llamas
Una mujer con todas las voces del llanto
y la voz húmeda, salina de callarse los gritos
Un paréntesis entre el goteo de dudas
El respiro entre los palos de ciego
El milagro estirado a fuerza de fugas y mordidas
Algo vivo, no sé qué, que apenas aprendíamos a acunar
Silencios viejos y el miedo de tocarlos con la lengua
Dos prodigios
fuimos
que no aprendieron a hablar



