Debajo de mi piel tú cantas
Ah, Cerecita, qué día para envolver el cielo y enviártelo de regalo: "¡Besos lunares, preciosa!" Hoy la galaxia parece papel lustre y todo el planeta te lo mando envuelto de Vía Láctea. Dentro del obsequio cósmico vengo yo. Con moñito de regalo y toda la cosa. Je.
DE AGUA
Descendemos.
Debajo de mi piel tú cantas
y en la última curva de mis venas
con un tropel de polen te despides.
Un día estás en mis ojos
bajo un ruido de llamas,
otro día
duermes como la niebla
junto a mi sombra agazapada.
Si supieras que llegas y en tu mano
está a punto de abrirse
esa puerta del hombre y la mañana.
Que nadie nos despierte.
Tu cintura es la boca de un reloj
en el fondo del agua.
Vamos a florecer, a redondear la lluvia
con tus pechos.
Apaga la ventana.
Juan Bañuelos



