Al buen recordador...
(El vaporoso, cándido, sutil placer de ir ahogándose viendo unos ojos hermosos)
RECUERDO QUE EL AMOR (FRAGMENTO)
Recuerdo que el amor era un blanda furia
no expresable en palabras.
Y mismamente recuerdo
que el amor era una fiera lentísima.
mordía con sus colmillos de azúcar
y endulzaba el muñón al desprender el brazo.
Eduardo Lizalde



